lunes, 18 de noviembre de 2013

Y… después de la rebatiña… ¿qué?

Y… después de la rebatiña… ¿qué?


Ya ha pasado algo más de una semana desde que se generó en el país esta especie de deseo frenético de comprar algo a “precio justo”, lo que sea, no importa que no haga falta, lo importante es comprarlo y ya vemos lo que ha dejado esta acción, incitada por el negligente que hoy ocupa el trono “heredado” en Miraflores.
Estantes vacíos y rostros tristes de empleados que ya comienzan a entender que en la próxima temporada decembrina no habrá nada que vender y que por ende su fuerza laboral ya no será necesaria, por lo menos en ese comercio donde venía trabajando.
También encontramos empresarios que han perdido momentáneamente su espíritu inversionista, que en estos momentos seguramente están buscando mecanismos alternativos para la subsistencia de sus empresas y familias.
Por otra parte, se ha creado una nueva sociedad de consumo, la que ahora está consciente, que así como no hay leche suficiente para todos, ni harina pan, ni azúcar o papel higiénico entre otros artículos esenciales, también es posible que quizás de ahora en adelante no existan más televisores, teléfonos celulares ó neveras para todos y que quien desde ahora pueda adquirir uno de estos productos tendrá en sus manos una mercancía que puede negociar al precio que indique “el mercado” que además, estará determinado por el signo de la escases de la oferta y todos sabemos lo que esto significa: mercado negro a precios especulativos.
Definitivamente, nos estamos acercando a uno de los momentos más duros de la economía en Venezuela, esta oferta deficitaria de bienes y la creciente demanda, generada por la inyección de dinero inorgánico en el mercado, nos va a llevar inevitablemente al racionamiento en la adquisición de los productos, y quizás muy posiblemente, estamos a pocos días de que se instaure una tarjeta de racionamiento como la que existe en Cuba, amén de un floreciente mercado negro de productos de primera necesidad.
Lastimosamente, para el régimen, esta jugada que hizo tratando de crear un evento “catastrófico” para revertir la tendencia electoral, le ha salido muy mal, en todos los sentidos, porque el venezolano al igual que en los tiempos de URD está aplicando eso de “agarra lo que te den y vota amarillo”, además es evidente en las colas que hoy se forman en las tiendas de textiles y jugueterías, (porque en las de electrónica y electrodomésticos ya no queda nada), los rostros de incertidumbre de los compradores que saben que muy probablemente cuando entren ya no habrá nada para comprar, porque el primero que llega es el que compra lo mejor y el último tendrá que conformarse con comprar cualquier cosa, es que tan larga fue la espera en la cola que cualquier cosa hay que comprar y quizás este comprador que entra de último es el que choca de inmediato con lo que será el futuro en los comercios venezolanos, estantes vacios o con mercancías que nadie compra.
Esta penosa situación es producto del perverso control que pretende hacer sobre el mercado, el Gobierno comunista de Maduro y sus aliados del mal, asesorados por los cubanos, que demás está recordar que en eso de racionar los productos y fijar precios máximos se llevan la bandera, basta mirar lo que en Cuba sucede todos los días, largas colas para comprar la ración de alimentos que le corresponde, a cada quien en las tiendas que para tal fin tiene el gobierno y no es que usted quiere llevar, sino que usted se lleva lo que hay, tal cual cuando va a una bodega de Mercal, ¿quiere pollo? pero se tiene que llevar esta salsa y dos botellas de refresco.
Es que definitivamente los economistas de estos últimos 14 años, que han montado las políticas económicas del país han sido los peores, pareciera que cuando dieron las clases de teoría económica cuando estudiaban, ellos andaban por los pasillos de las universidades quizás tirando piedra, porque evidentemente estudiando no estaban, tanto se ha escrito sobre lo pernicioso de fijar los precios máximos, de los intentos por controlar totalmente el mercado, que esto solo genera escasez, especulación y mercados paralelos.
Lo peor no ha llegado, está por venir, una elevación en los índices de desempleo será el signo del próximo año y todo esto es responsabilidad total de Maduro y sus aliados.
El desafío para los que creemos en un país prospero para nuestros hijos, requiere compromiso y trabajo, es importante en estos momentos, más que nunca, participar activamente para generar el cambio, la oportunidad más próxima que tenemos es el 8 de diciembre, cuando elegiremos mediante el voto a los próximos Alcaldes y Concejales, en ellos, que representan el cambio democrático debemos sembrar la esperanza de un mejor país, votemos masivamente y saquemos con nuestro voto a esos que tanto daño están causando a nuestros bolsillos y no permitamos jamás que un comunista por más engominado que esté nos engañe y nos siga hundiendo en la lamentable situación que todos estamos viviendo hoy.
Dr. Jesús Eduardo Fernández I.
C.I. 9307179
Candidato Concejal 2° Lista, Municipio Mariño por la MUD
@JesusEduardoFI

17/11/2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario