DISCURSO DEL 24 DE JULIO DE 2011 ANIVERSARIO 228 DEL NATALICIO DEL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR
Cuando hoy se celebra el 228 aniversario del nacimiento del Libertador Simón José de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, que nació un 24 de julio de 1783, un día como hoy también se celebraba la Batalla Naval del Lago que fue la última victoria patriota en el cual el Comandante Prudencio Padilla sella la victoria de los venezolanos ante la fuerza del español Laborde. Pero también es importante para los margariteños por ese día nació el Cantor de Margarita Francisco Mata que nació un 24 de julio de 1932 en Las Piedras de Juan Griego para inmortalizar el grito margariteño “QUE BUENOS SOMOS”. Debemos resaltar también que en honor a ese fecha el Gobierno de Nueva Esparta y el Consejo Legislativo Regional declararon esta fecha como el DÍA DE LA MÚSICA MARGARITEÑA para enaltecer tan magno acontecimiento.
“Mi buena y bella Manuelita: Cada momento estoy pensando en ti y en la suerte que te ha tocado. Yo veo que nada en el mundo puede unirnos bajo los auspicios de la inocencia y del honor. Lo veo bien y gimo de tan horrible situación; por tí, porque te debes reconciliar con quien no amas. Y Yo, porque debo separarme de quien idolatro. Si, te idolatro hoy más que nunca. Al arrancarme de tu amor y de tu posesión se me ha multiplicado el sentimiento de todos los encantos de tu alma y de tu corazón sin modelo. Cuándo tú eras mía, Yo te amaba más por tu genio encantador que por tus atractivos deliciosos. Pero ahora ya me parece que una eternidad nos separa, porque por mi propia determinación me veo obligado a decirte que un destino cruel, pero justo, nos separa de nosotros mismos. Si, de de nosotros mismos, puesto que nos arrancamos el alma que nos da existencia, dándonos el placer de vivir. En lo futuro tú estarás sola, aunque al lado de tu marido, Yo estaré solo en medio del mundo. Sólo la gloria de habernos vencido será nuestro consuelo”. “Carta de Bolívar a Manuela Saenz”. Así era el Libertador Simón Bolívar, el hombre de carne y huesos, que amó hasta convertir la poesía en su instrumento de combate para conquistar el mundo y su amor por Manuelita y por el resto de las mujeres que tanto amó.
Pero no vine aquí a repetir los discursos que por siglos han intentado mitificar a Bolívar para darle características de semi Dios con visos de una especie de legionario de grandes connotaciones heroicas que con sus ideas de genio de América pudo sortear emboscadas, romper paradigmas para convertirse en el héroe legendario de América. Es que Bolívar es un tema inagotable que atrae a los investigadores de la historia que por centurias han terminado diciendo lo mismo sobre la personalidad o el culto a Bolívar, y donde historiadores, poetas, escritores y cronistas han girado en círculos para vender un producto que en los últimos años es causa de nuestros males como sociedad. De esa fuente ubérrima han pretendido tomar pócimas de la fortaleza ideológica los nuevos constructores de patria, esos que están ansiosos de llevar a sus programas de gobierno el ideario del Libertador Simón Bolívar. Pretendemos salir al encuentro de Bolívar para alertar a quienes buscan esconderse debajo de la casaca de Bolívar para mostrarse ante el mundo como los nuevos paladines de esta nación de la bendición divina. La idea es ubicar a Bolívar en el sitial que le corresponde sin menoscabar su figura mítica elevada a la máxima expresión por fanáticos de una ideología difusa y sin rumbo definido. Pretender abarcar en este discurso las múltiples facetas de Simón Bolívar es realizar la misma tarea pesada de la historiografía nacional por largos años y sería hacer cansón un espacio para la reflexión y el razonamiento de los hechos de nuestra historia. Tendríamos que hablar del Bolívar: filosofo, sociólogo, educador, periodista, estratega, táctico, político, diplomático, visionario, magistrado, escritor, conservacionista, humanista, legislador y ciudadano ejemplar. Es casi imposible en tan poco tiempo rodar por esos espacios de la historiografía nacional tan para tocar temas tan amplios sobre los cuales existen fuentes documentales para pasar toda la vida escudriñando en un mundo tan extenso y complejo, y sobre todo de la vida de un majadero del mundo como el mismo se calificara, que apenas vivió 47 años y nos legó tanta literatura que ni medio siglo nos alcanzaría para tratar su herencia intelectual. Es que ese Simón Bolívar de carne y hueso a quien le correspondió planificar, pensar y actuar para construir la nueva América era un venezolano integral con el concepto de patria tan arraigado, que por momentos se convertía más en un poeta que en un guerrero de la causa por la independencia y la libertad. No solo se equivocó Bolívar, sino que tuvo grandes aciertos que lo llevaron a ser idolatrado y perseguido por quienes nunca llegaron a percatarse que el Libertador más que un semidios, era también un ser humano que estaba asentado en la tierra como cualquier mortal. Por esas propuestas de gran valía es por lo que Bolívar es y será ideario para cualquier propuesta de construir un país y desde López Contreras hasta Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, el Libertador fue un faro de luz para iluminar el camino de los líderes de la patria que creen en la libertad y en la democracia.
El ámbito de acción de Simón Bolívar abarcó unos 5 millones de kilómetros cuadrados en el septentrión y Oeste de la América del Sur, desde el límite interior de Centroamérica hasta el inicio norte de Chile y Argentina. Es una vasta zona que se extiende sobre Los Andes y el Océano Pacífico hasta los confines amazónicos del Brasil y sobre el Atlántico y la Costa del Caribe. Por eso los méritos de un hombre que a caballo pudo llegar hasta lo más profundo de América para dejar sembrados ideales que ya otras naciones quisieran tener como modelo de paladín para mostrarlo con orgullo ante el mundo.
El Culto a Bolívar existe en Venezuela y parte de América cuestión que no ha sido casual, sino planificada por los gobiernos de turno que han pretendido erigir sobre ese ideario de Bolívar sus modelos de gobierno. Y fue desde la época de Guzmán Blanco en 1870 desde donde nació ese culto al llevar sus restos al Panteón Nacional y a partir de ese momento se empezaron a construir plazas con esculturas de Bolívar, el signo monetario con la cara del Libertador, efigies, bustos y tantos planteamientos de la creación humana para rendirle culto a Bolívar. Muchos caudillos, dictadores y gobernantes han intentado apoderarse de su imagen y sus discursos para dar la sensación que son la reencarnación del Libertador de América, del Genio de América, pero que terminan siendo caricaturas de malas copias que en algún momento han albergado la posibilidad de conducirnos hacia la independencia verdadera. Es por eso que de la figura de Bolívar se ha hecho casi una religión y una figura mítica con poderes sobre naturales para exponerlo ante el mundo como un ser mesiánico capaz de realizar grandes hazañas comparables solo con la magnificación hiperbólica de los personaje de la mitología griega. Desde hace muchos años en Venezuela en hogares se alumbra, se reza y se prenden velas como si fuese un santo, planteamiento que se ha repetido con algunos dictadores que se creían émulos de santos o figuras divinas. Nada más alejado de la realidad que un hombre como Bolívar tan lleno de pasiones y de equívocos como un ser humano de carne y hueso que también estuvo en el plano terrenal realizando faenas propias de los hombres. Es que Simón Bolívar a pesar de luchar 20 años sin descanso hasta el día de su muerte, no pudo cristalizar esa integración Latinoamericana a costa de su propia vida, pues vio perder su honor ante los ojos de traidores y élites dominantes. A Bolívar también lo sometieron a burlas, fue desprestigiado sus propios aduladores y acólitos que lo elevaron a la máxima altura con su loas y epítetos que terminaron haciendo un cuadro de la perversidad humana y de la maldad que se incuba en las neuronas de los ambiciosos de poder.
Al final de sus días fue notoria la pobreza del Libertador hasta el punto que para viajar a Cartagena no disponía ni de un céntimo y esto es una paradoja para el hombre que había despreciado un millón de pesos que le ofreció el Perú o de aquel joven que había despilfarrado a manos llenas mucho dinero en los viajes que hizo a Europa en su alocada juventud. La pobreza en que se sumió el Libertador fue tan extrema que los gastos funerales más urgentes los resolvió su fiel mayordomo José Palacios que debió fundir vajillas de plata y vender sus prendas personales. Pero lo más triste es que al morir Bolívar cuando el Doctor Reverend se dispuso a vestir el cadáver, advirtió que su camisa estaba rota, a lo que expresó “Bolívar ni muerto, merece una camisa rota”. También a la hora de costear los gastos funerarios se demostró la precariedad del Libertador y entre sus allegados recolectaron 82 pesos para poder cubrir sus exequias, y su urna fue armada con seis tablas de madera que el carpintero Diego Soto unió con quinientos clavos y para forrar el ataúd en su parte interior se hizo con telas donadas por los vecinos. Luego para enterrar al Libertador le fue cedida una fosa del panteón de la familia Díaz Granados. Esto lo saben los venezolanos a medias y ni siquiera nos ocupamos de resarcir los daños causados, sino que ahora llevamos en procesión, no solo los restos de Bolívar que han sido sometidos al peor escarnio al condenarlo a estudios técnicos realizados por forenses traídos de otras latitudes para desencofrar los restos del Libertador en un acto público que solo de show sirve para hacer sentir el irrespeto a la majestad de una personalidad que ha sido vilipendiada, castrada y sometido a las peores calamidades de una investigación para descubrir de qué murió, y hasta han llegado a sostener que fue envenenado por algún enemigo cercano ambicioso de poder. Ahora dicen que fue envenenado, que murió de un choque hidroeléctrico generado por unos medicamentos para combatir una enfermedad del colon y no de tuberculosis., Si es que en los últimos años la figura intocable de Bolívar es parte de este laboratorio de lo insólito que el 15 de julio de 2010 exhumó sus restos tras 181 años de su muerte para que le cayera quienes estaban presentes la maldición de los profanadores de tumbas y que en ninguna parte del mundo han sometido a cualquier hombre de la historia a la irreverencia de escarbar como cachicamos entre huesos para buscar verdades que solo se atribuyen a necrófilos sin alma. Todavía sigue en el misterio la causa de la enfermedad del Libertador y no solo bastó con el maltrato a que sometido con su abandono al morir solitario y sin una muda de ropa para ser enterrado con dignidad. ¿Acaso no fue suficiente con las humillaciones de la miseria a que fue condenado el Padre de la Patria? ¿Y dejarlo morir a menguas sin familia y sin camisa siquiera? ¿Por qué este gobierno sin alma ha sometido al Padre de la Patria a tan humillantes extremos de la violación de sus restos, si con esa prueba no se le da ninguna prueba al mundo de la muerte de Bolívar?
Definitivamente Bolívar fue un hombre de virtudes y defectos como cualquier mortal que amó y luchó, que tuvo miedo e inseguridad y por eso es eterno y poderoso por haber tenido la capacidad de levantarse cuando los demás hubiesen abandonado la carrera por la libertad de América. Esas virtudes de Bolívar lo moldearon como un hombre grande que supo enfrentar los vaivenes de la vida, que apostó a lograr la Independencia de Venezuela y fue mucho más allá al pretender alcanzar la integridad de los pueblos latinoamericanos. Por eso cuando vemos a cualquier pichón de dictador apuntando su plan de vuelo hacia la integración de los pueblos americanos, solo nos queda lanzar carcajadas ante el paso alocado de cualquier iluso que pretenda conquistar el mundo con jugadas distorsionadas que solo se fundamentan en una botija petrolera que le sirve de sustento a las naciones que se parasitan de la Venezuela petrolera y a quienes vienen entregando nuestra riqueza al orbe comunista mundial. Es que eso está ocurriendo hace rato y por eso nos da grima y nos irrita saber que desde la Asamblea Nacional se aprueban con la velocidad del rayo créditos para otras naciones, cuando los hijos de Bolívar, los ciudadanos por los cuales luchó el Libertador, se mueren a menguas en las cárceles, hospitales y en las calles como consecuencia de la inseguridad que se devora a la patria.
No hubiese permitido Simón Bolívar, un hombre tenaz e implacable cuando se proponía alcanzar sus metas, que los dineros del país fuesen a parar a otras naciones porque mientras la pobreza nacional se pavonea en medio de un clima delictual de grandes proporciones, le corresponde a los venezolanos pobres deambular en busca del sustento diario por los caminos de la patria.
El Libertador se enfrentó a sus críticos y detractores y vio cuando su obra se desmoronaba ante sus propios ojos, pero sabía que dejaba para la posteridad un pensamiento eterno y poderoso. Pero Bolívar no buscó el poder por el simple vicio de tenerlo, sino para servir a su gente, a su pueblo y nunca se envaneció al pretender mantenerse en el mando para toda la vida. Esa no era la óptica de quien conocía a su pueblo y por eso se limitó a gobernar poco tiempo para abrir la posibilidad a otros de ocupar los espacios del poder. Para Bolívar la ambición por el poder es parte de las locuras del hombre por conquistar lugares cimeros de la gobernabilidad y de ese síndrome se curó para no caer en la misma fosa común de la mayor parte de los mortales.
Más se han ocupado los historiadores al pretender limpiar sus culpas y desafueros de Bolívar y han cometido el error de convertirlo en un objeto lejano. Es por eso que debemos bajar a Bolívar de su pedestal para que las nuevas generaciones puedan analizarlo en su mayor dimensión como un ser humano y no como un personaje mitológico al cual no pueden tener acceso las generaciones de jóvenes venezolanos. Pero tampoco es que lo conviertan en una especie de fetiche que es caricaturizado por quienes ostentan el poder al pretender convertirlo en una copia al carbón de cualquier gobernante obnubilado con el poder eterno. Esa muestra de la idiotez la han intentado ridiculizar con la historia de poner a circular réplicas de la espada de Bolívar por los caminos del país con el solo objetivo de querer emparentar a figuras difusas que nunca calzarán los puntos de una figura con tanta historia. A este hombre que enfrentó tantas dificultades, tampoco lo envanecieron las victorias que fueron muchas y por momentos se ocupó de cuidar su retaguardia, porque los ambiciosos del poder siempre quisieron montarle trampas para desplazarlo del control del poder nacional. Por eso Bolívar siempre durmió con un ojo abierto y otro cerrado, porque no solo fueron celadas que a punta de balas lo intentaron liquidar, sino que sus mismos aliados le pusieron obstáculos para poner a prueba su talante. Por eso más de un hombre de sus filas cogió plantón, fue degradado y otros fueron fusilados para hacer respetar el poder del Genio de América, que no podía dudar en tomar decisiones y por eso ejemplarizó a muchos con el fusilamiento doloroso, pero debía poner orden para seguir avanzando en busca de la independencia y de la integración Latinoamericana.
No basta con ponerle flores y coronas a Simón Bolívar cada 24 de Julio en su fecha aniversario, a cada escultura a pie o a caballo, pues el Libertador siempre estará vivo en la mente, el pensamiento y el corazón de los hombres de buena voluntad, porque Bolívar siempre vivirá mientras viva la América. Es el momento de encender las luces de la crítica histórica para combatir la oscuridad, pues es evidente que desmitificar la figura de Bolívar ayuda a que crezcamos como nación, con un pensamiento libre que nos ayude a preservar la democracia tan amenazada por los hombres malos que vestidos de verde oliva ambicionan apoderarse del poder para siempre. Eso no lo podemos permitir en esta Venezuela que ha visto los saqueos, las expropiaciones, la violencia y la inseguridad como lunares de un híbrido de democracia que se debate entre ser y no ser, pues es evidente que las tinieblas del comunismo como modelo político avanzan sobre el país para intentar convertirlo en un anti modelo de país con limitaciones en la libertad y la democracia. Por ahora solo queda estudiar a fondo el ideario de Bolívar para extraer las mejoras en el trato con los países en desarrollo, de manera que le lleguen a los venezolanos los beneficios de una renta petrolera que se está entregando a países hermanos en convenios irrealizables por gobierno alguno.
Creo que llegó la hora de empezar a reconstruir el pasado para que los estudiantes conozcan la realidad de nuestros pueblos y la verdad de la identidad histórica, pues hasta ahora se ha fabulado la historia hasta el extremo de confundir a nuestros escolares con planteamientos sacados de la busaca de colores que cargamos a cuestas desde hace muchos años. Ahora apegados al ideario de Bolívar debemos descubrir quienes son los demonios o los ángeles del proceso, ya que es evidente que la sociedad está confundida a la espera del despertar de nuestros héroes en un mundo contaminado de odios y de violencia extrema. Debemos leer en el libro de nuestro tiempo para elevar la figura de Bolívar hasta límites dimensionales, pero sin mitificar a nuestros gobernantes, pues desde el momento que se empiezan a considerar a gobernantes como ídolos intocables por parte del pueblo, empezamos a cometer los mismos errores del pasado, donde el endiosamiento hizo trizas la posibilidad de que se palpara de cerca la proyección de la obra de Bolívar.
A Bolívar lo han querido convertir en emblema político y miembro de una parcialidad ideológica sin sentido para hacerlo participe de un accidente histórico que vive el país como consecuencia de un salto atrás dado por el pueblo venezolano para tratar de salir de una crisis económica, social y política, que se viene tragando la suerte de la Venezuela petrolera, pues no es fácil encontrar en las tinieblas salvación para una nación que se ahoga en su propia salsa revolucionaria. En este instante es cuando debemos sacar el ideario de Bolívar para quitarnos las máscaras de la mentira que recorre las calles de Venezuela en medio de una crisis que nos agobia hasta el extremo, pues se hace necesario cumplir su voluntad de unión y progreso, que marcaron a un hombre progresista como el Libertador, que nunca apostó a la división del país y que sumo voluntades para formar ese ejército de patriotas convencidos de su triunfo contundente ante unas fuerzas del mal que se venían acercando contra sus tropas y a las cuales había que derrotar en cualquier terreno para poder salvar a la patria.
El Golpe de Estado de 1992 negó la historicidad de un pueblo glorioso y heroico cuando un grupo de insurrectos irrumpieron contra la Constitución y contra el gobernante de turno elegido con los votos del pueblo y que abrió surcos de odios y violencia de un pueblo que por momentos perdió su identidad para entregar el poder a montoneras y violentos que imponen ahora la ley de las invasiones, de las expropiaciones y del oscurantismo de personajes de fábula sacados de novelas ejemplares de la Literatura Venezolana para que los ,personajes de la obra cumbre de Rómulo Gallegos, “Doña Bárbara” ahora corran por las calles de mi patria, que ahora muestra a figuras deformadas de Juan Primito, Ño Pernalete y el Bachiller Mujiquita, que están ahora junto a una versión deformada de Ezequiel Zamora rodando por las calles de un país que por momentos pierde sintonía con las naciones del primer mundo para entregarse en cuerpo y alma a la locura del Comunismo Continental. Esa no es la ruta marcada en el ideario de Bolívar, ni en las enseñanzas que nos legó nuestro admirado Simón Bolívar, pues es evidente que aquí se perdió la brújula al imitar a naciones atrasadas, que solo viven de parasitear a la Venezuela petrolera que en los últimos años ha incrementado sus ingresos por la cuota petrolera que ha elevado el presupuesto nacional y con esas riquezas en vez de avanzar hemos confinado a la Provincia a la muerte de su desarrollo con recortes presupuestarios que alejan al pueblo de sus beneficios económicos y sociales.
Preocupante es que nuestra Constitución haya recibido un vuelco de 360 grados para adaptarla a una propuesta constitucional alejada de la realidad nacional, que muestra ahora otro rostro con un Estado de Derecho esclerosado y adaptado solo a los intereses supremos del gobernante de turno, y donde la equidad se la tragó la ambición por el poder. Aquí en este país, mi país, tu país solo vale la arbitrariedad y la anarquía como elementos determinantes de una sociedad que ve con estupor cómo nos arrebatan las tierras, el irrespeto es el relicario de un gobierno atarantado y en estos momentos cuando vamos navegando sin timonel que lleve a puerto seguro el barco nacional, solo nos queda encomendarnos a Dios y buscar a toda costa las orientaciones del ideario de Bolívar para que más nunca llegue a esta nación un modelo comunista sin arrestos para gerenciar una nación tan poderosa como Venezuela.
Aquí parece que ocurrió un salto atrás para meter en una coctelera las ideas de Bolívar, los principios incendiarios de Zamora y las taras de comunistas tropicales para formar un modelo atrasado que es criticado en el contexto mundial. La realidad nacional nos obliga a razonar cada paso y a luchar por quitarnos de encima el fantasma de la violencia y el odio para poder construir una patria nueva, que se aleje de manera definitiva de la confrontación y buscando por los caminos del amor la sociedad que quiere la Venezuela entera. Y desde Margarita región de tanta historia mostramos al mundo y a toda Venezuela una forma de gobernar que lidera Morel Rodríguez Avila y donde la violencia ha sido erradicada por un gobierno de inclusión, donde todos los neoespartanos son importantes para construir la sociedad que todos deseamos. Este espacio de la espartanidad es una muestra de cómo se viene gobernando con escasos recursos y aún cuando cuatro desarraigados ministros vienen a entregar cifras millardianas para cometer obras que le corresponden a la Gobernación y no a uno o dos municipios, violando de esa forma los principios constitucionales, pero eso no ha sido óbice para que los neoespartanos reciban cada semana obras de trascendencia que muestran una fórmula de gobierno, que se eleva por encima de la insuficiencia presupuestaria y navega con rumbo seguro a pesar de las trampas montadas detrás de las cortinas del Gobierno Nacional. Y por eso nació Cátedra de Historia Regional que está en boga recorriendo las escuelas estadales de la región con una alianza estratégica con los cronistas de Margarita y la Universidad de Margarita para formar ese trío de acorazados defensores de nuestra historia, que llevamos a la práctica ese decreto de 1995 del Gobernador Morel Rodríguez Avila y que hoy le mostramos con orgullo a los estudiantes margariteños. Esa misión está cumplida Ciudadano Gobernador y cuente que en la Dirección de Educación no dejaremos morir ese proyecto bandera que permitirá a nuestros muchachos conocer de viva voz la historia de nuestro pueblo, la historia de nuestros héroes y la esencia de la espartanidad.
Si el Estado de Derecho es vulnerado y las instituciones están a las órdenes de quienes detentan el poder, no quedan dudas que la gobernabilidad pende de un hilo en instantes cuando ocurren casos insólitos de un TSJ que le impone una multa de 80 millones de bolívares al Gobernador Morel Rodríguez Avila por haber pretendido realizar una iglesia para su pueblo, y lo más cumbre con permisos del MINAMB y de la Cámara Municipal de Maneiro, pero aún sin argumentos legales, pudo el TSJ imponer una multa que es un aviso para los gobernantes que cumplen funciones administrativas en el país. Pero lo más importante es que la sociedad venezolana observa con sumo cuidado el desandar de un gobierno autoritario que en nada usa el ideario de Bolívar para que el pueblo unido crea en un gobierno arbitrario y anárquico. Así dijo Bolívar en el Congreso de Angostura: “No me preguntéis sobre los efectos de estos trastornos, para siempre lamentables, apenas se me puede suponer simple instrumento de los grandes móviles que han obrado sobre Venezuela. Sin embargo, mi vida, mi conducta, todas mis acciones públicas y privadas están sujetas a las censuras del pueblo”.
Para concluir quiero citar a Pablo Neruda en su Poema “UN CANTO PARA BOLÍVAR:
Padre Nuestro que estás en la tierra, en el agua, en el aire
De toda nuestra extensa latitud silenciosa.
Todo lleva tu nombre, Padre en nuestra morada;
Tu apellido, la caña levanta a la dulzura,
El estaño bolívar tiene un fulgor bolívar,
El pájaro bolívar sobre el volcán bolívar,
La patata, el salitre, las sombras espaciales,
Las corrientes, las vetas de fosfórica piedra,
Todo lo nuestro viene de tu vida apagada,
Tu herencia fueron ríos, llanuras, campanarios,
Tu herencia es el pan nuestro de cada día, Padre.
Tu pequeño cadáver de Capitán valiente
Ha extendido en lo inmenso su metálica forma,
De pronto salen dedos tuyos entre la nieve
Y el ancestral pescador saca a la luz de pronto
Tu sonrisa, tu voz palpitando en las redes.
¿De qué color la rosa que junto a tu alma alcemos?
Rosa será la rosa que recuerde tu paso.
¿Cómo serán las manos que toque tu ceniza?
Rojas serán las manos que en tu ceniza nacen.
¿Y cómo es la semilla de tu corazón muerto?
Es roja la semilla de tu corazón vivo.
Por eso hay la ronda de manos junto a ti
Junto a mi mano hay otra y hay otra junto a ella;
Y otra más hasta el fondo del Continente oscuro.
Y otra mano que tú no conociste entonces
Viene también Bolívar, a estrechar a la tuya;
De Teruel, de Madrid, de Jarama, del Ebro
De la cárcel, del aire, de los muertos de España
Llega esta mano roja que es hija de la tuya.
Capitán, combatiente, donde una boca
Grita Libertad, donde un oído escucha,
Donde un soldado rompe una fuente parda,
Donde un laurel de libres brota, donde una nueva
Bandera se adorna con la sangre de nuestra insigne aurora.
Bolívar, capitán se divisa tu rostro.
Otra vez entre pólvora y humo tu espada está naciendo.
Otra vez tu bandera con sangre se ha bordado.
Los malvados atacan tu semilla de nuevo,
Clavado en otra cruz está el hijo del hombre.
(UN CANTO PARA BOLÍVAR. PABLO NERUDA).
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